Todo comenzó en 1960, cuando dos abuelos decidieron adquirir un terreno en el campo para compartir con su familia. Lo que en un principio fue un refugio de descanso y encuentro, con los años se transformó en un espacio lleno de vida, naturaleza y tradición. Hoy, esa misma esencia familiar sigue siendo el corazón de la Finca Doña Dina.
NUESTRA HISTORIA
Todo comenzó cuando la “Abuela Dina” adquirió el terreno en el campo.
En ese entonces solo era campo vacío con una casa de adobe.
Años después su hija Pola y esposo Carlos transformaron la choza en una casa de ladrillos.
Desde entonces, fue el lugar de encuentro para la familia todos los domingos.
Poco a poco fuimos dandole cariño y mejoras.
y se volvió nuestro lugar favorito todos los veranos.
Año tras año.
y adoptamos a nuestro primer caballo.
Hasta que fallecieron los abuelos.
y todo se vino abajo.
la casa, la pileta, vino una sequía y seguido de eso la viña se seco.
Pasaron años hasta que pudimos volver a ponerle trabajo, cariño y agua a la finca.
Decidimos empezar de 0 y rehacer todo.
Nos llevo mucho esfuerzo pero valió la pena.
y un día pudimos volver a cosechar.
En el 2024 sacamos nuestro primer vino llamado Dina Raccolto en honor a quien inció todo, nuestra abuela/bisabuela.
Días antes de terminar la obra de la casa, se incendia la finca.
Hoy podemos disfrutar los frutos del esfuerzo y trabajo en familia.
Nosotros seremos tus anfitriones
Somos la familia Vilche: Carlos, Rosana, Aldana, Candela, Exequiel y Bautista. Abrimos las puertas de nuestra casa en Lavalle para compartir con vos este lugar que tanto amamos.
Cada rincón de la finca tiene algo de nuestra historia familiar, y nos encanta recibir a quienes llegan buscando descanso, naturaleza y momentos auténticos. Durante tu estadía —o si venís a celebrar un evento especial— estaremos cerca para ayudarte en todo lo que necesites, siempre con la calidez y la atención de una familia que disfruta de hacer sentir bien a sus invitados.
Bienvenidos a nuestra casa, donde te vas a sentir como en la tuya